Sacado de The Wayback Machine, del libro La Puerta sin puerta. Aquí están, creo, casi todos. Un koan es un acertijo cuya respuesta encuentra quien ha aprendido a mirar la realidad de la forma que explora el Zen.
Joshu asked Nansen: `What is the path?’
Nansen said: `Everyday life is the path.’
Joshu asked: `Can it be studied?’
Nansen said: `If you try to study, you will be far away from it.’
Joshu asked: `If I do not study, how can I know it is the path?’
Nansen said: `The path does not belong to the perception world, neither does it belong to the nonperception world. Cognition is a delusion and noncognition is senseless. If you want to reach the true path beyond doubt, place yourself in the same freedom as sky. You name it neither good nor not-good.’
At these words Joshu was enlightened.
Mumon’s Comment: Nansen could met Joshu’s frozen doubts at once when Joshu asked his questions. I doubt that if Joshu reached the point that Nansen did. He needed thirty more years of study.
In spring, hundreds of flowers; in autumn, a harvest moon;
In the summer, a refreshing breeze; in winter snow will accompany your.
If useless things do not hang in your mind,
Any season is a good season for you.
Y frente a esto, Gemini interpreta:
A partir de la historia de Joshu y Nansen, el concepto de la “puerta sin puertas” (una metáfora central en la filosofía Zen y el título del libro clásico de donde proviene este koan) se puede resumir como la paradoja de que no hay ninguna barrera real para alcanzar la iluminación, excepto la que crea nuestra propia mente.
Aquí te detallo en qué consiste este camino o “puerta” según el relato:
- Lo sagrado es lo cotidiano: Nansen afirma que “la vida cotidiana es el camino”. Esto significa que la entrada al despertar no se encuentra en un lugar místico, en rituales alejados de la realidad o en un estado inalcanzable. Está en la experiencia ordinaria de fregar los platos, caminar o respirar. Al ser la vida misma, no hay ninguna puerta externa que cruzar.
- La trampa del intelecto: Cuando Joshu pregunta si el camino puede ser “estudiado”, Nansen le advierte que el mero intento lo alejará. Tratar de intelectualizar, analizar, clasificar o buscar activamente la iluminación es precisamente lo que construye una barrera (una puerta cerrada) donde no la había.
- La trascendencia de la dualidad: Nansen explica que el camino no pertenece a la percepción ni a la falta de ella, y que tanto la cognición (creer que se sabe) como la no-cognición (la ignorancia absoluta) son inútiles. Cruzar esta puerta requiere abandonar el pensamiento binario (bueno o malo, correcto o incorrecto, sagrado o profano).
- Libertad absoluta (como el cielo): Para alcanzar el camino verdadero más allá de toda duda, uno debe situarse en una “libertad igual a la del cielo”. Es decir, cultivar una mente vasta, abierta y vacía de apegos conceptuales, donde las nubes de los pensamientos pasan, pero no definen ni limitan el cielo mismo.
En conclusión
Cruzar la puerta sin puertas consiste en experimentar ese “clic” mental (como le ocurre a Joshu al final de la historia) donde te das cuenta de que nunca hubo nada que cruzar ni ningún lugar a donde ir.
No se llega a la verdad adquiriendo nuevos conocimientos intelectuales, sino soltando el deseo mismo de atrapar la verdad con la mente. Consiste, simplemente, en habitar la vida diaria con una mente totalmente libre y sin juicios.
El libro de la portada, recomendado, es El Espejo Vacío, de Janwillem Van Den Wetering.