Mes: enero 2010

YES WE CAT

MediaVida lleva ya tres candidaturas con El Gato. Pero esta vez, siendo la última en la que este gran hombre se presenta, R3DW y yo nos propusimos entrevistarle. Un último empujón para la milicia de votantes que se ha esmerado en volverle a subir al TOP de la clasificación de Eurovisión.

Recordemos que el Chikilicuatre también fue subido por este foro en 2008 y, tras omitir Buenafuente nuestra ayuda, le degradaron al segundo puesto. Fue la  primera vez que nuestro ídolo sonó en el late night como primer candidato.

De paso agradecer a todos los usuarios los agradecimientos, que son recíprocos: cuando te curras algo así, y encima lo valoran… De verdad, somos nosotros los orgullosos por haber conocido a El Gato y por la acogida que ha tenido el vídeo.

Entrevista a El Gato from angora l’andana on Vimeo.

Para votar a El Gato y su canción: http://votoseurovision.rtve.es/es/votar.php?id=12141

Por supuesto, 20Minutos se ha hecho eco de este fenómeno, este de que los usuarios votan a quienes quieren mandar y los triunfitos se ven relegados a un segundo puesto oscurantista. No basta con una cara y una voz bonita. Menos, en un concurso donde llevamos toda la vida perdiendo por caras y voces bonitas. En Telemanía también se han dado cuenta de que algo pasa. Yen El Mundo. Y en Libertad Digital.

Pero, como siempre, se olvidan de nombrar a los culpables, a los instigadores, a los enfurecidos MV-Warriors. ¿Por qué será? Porque es mucho más fácil hablar de «los foros de Internet» y no buscar un poquito. Pf, ¿y son estos profesionales los que tendrán más voz y voto que nosotros?

Yo digo VOX POPULI. Yo digo YES WE CAT!

Decir te quiero

Un día te levantas y decides que el mundo gira en torno a otro planeta, como si la Luna hubiera cambiado de nombre y ahora se llamase María, Sandra o Carlos. Quizá sea que los astros nos jueguen una mala pasada, malditos astros… pero y si somos nosotros los que se la estamos jugando a ellos, ¿a qué estamos jugando realmente? Maldita Luna con nombre de obsesión, deja de brillar por una noche y déjame libre para poder caminar con la única luz de las estrellas y el sonido de mis pasos, ¡mis únicos pasos! Nada de compartir pasos por esta noche, quizá mañana, o quizá pasado mañana o quizá cuando pase de ser un niño dentro de un cuerpo que le dobla la edad (aunque nunca la diga). Pues no, la Luna te ata con su luz y te domina para que no puedas dejar de mirarla aunque lo desees. Estás atrapado amigo, ya lo creo. Bienvenido al amor, a eso que se llama amor, al amor “verdadero”, al amor de “mentira” o al amor platónico, viviente, destructivo dicen algunos, bonito se dice en general, apasionado para los intrépidos. Pero dejadme adivinar. El amor ante todo y sobre todo, en su definición más básica y absurda, es interacción, entre la Luna y el terrestre, entre la obsesión y la libertad.

Queremos ser libres y los instintos nos castigan, nos lo dan todo y luego nos lo quitan para que sigamos ahí, a su vera. Enfrascados en el vaivén del amor, vivimos enamorados del vaivén y reacios a él.

Sólo soy un hombre, no lo olvides.

186512789_494cf43f88_b

¡Gracias por el texto, Colli! A ver si os animáis y me seguís mandando colaboraciones 😉

La vida en un segundo

Anoche desvié mi ruta. Caminaba por Blasco Ibañez cuando me llamaron la atención las sirenas silenciosas de cinco o seis vehículos, estancadas a lo lejos entre los coches aparcados. De camino a echar un viztazo me descubrí andando hacia el precinto policial.

Torcí hacia afuera del parque central de la avenida, caminé tranquilo por la acera y llegue al punto donde se agolpaban unos cuantos curiosos y un par de periodistas. La policía desviaba el tráfico, un furgón gris de servicios funerarios descargaba una camilla, y todo se había dispuesto de tal forma que se tapase el cadáver.

Me di cuenta de que realmente no iba a ninguna parte, así que doblé hacia Campoamor y, en cuato pude, volví disimuladamente al acto. No es que no pudiese haberme parado, pero peco de escrupuloso; no  soy capaz de pararme ante la muerte como un mero espectador morboso.

Al pasar por un bar la gente lo comentabla. Una chica, joven. Y al llevar de nuevo al punto clave los curiosos habían sido dispersados.

Entoces resolví cruzar al otro lado, tener una panorámica, verlo un poco más de cerca. Cruzando el primer semáforo un policía hacía fotos al cuerpo desnudo de una bicicleta a la que le habían saltado ambas ruedas. De lejos la miopía me permitió ver el aleteo de una sábana en el suelo, rodeada de funcionarios que parecían sentirse demasiados (y demasiado solos). Además, las piezas del puzzle estaban dispuestas de modo que el golpe tenía que haber sido fuerte. Nadie pierde el chasis y acaba a más de diez metros del cuadro fácilmente; espero que mi memoria no me juegue una mala pasada cuando digo que la estructura metálica, curiosamente, había caído de pie.

Y entonces me marché. Ya en el otro lado me tocó volver a cruzar, y fui el único que emprendió la marcha antes de que se hubiesen parado todos los coches. Pero yo no era el único «valiente». Un hombre, que venía contra mí junto a su grupo de amigos, bromeaba, chillaba, ajeno a lo que se le presentaría apenas unos segundos después.

Hoy Levante daba la noticia:

Una joven de unos 20 años que montaba en bicicleta falleció anoche al ser atropellada por un todeterreno de color gris a la altura del número 124 de la avenida de Blasco Ibáñez […] El impacto hizo que el cuerpo de la joven fuera lanzado varios metros hacia adelante.
Hasta el lugar de los hechos se acercó una unidad sanitaria de emergencias del 112, que trató en vano de reanimar a la muchacha, que no llevaba documentación y que falleció en la misma calzada […] acordonaron un tramo ajardinado de la mediana de la avenida, ya que quedaron restos del coche y de la bicicleta esparcidos por el lugar. Los agentes tomaron declaración y efectuaron la prueba de alcoholemia al conductor del todoterreno, que dio negativo […] Poco antes de la pasada medianoche, el juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver.

No quiero amargar a nadie. No, no quiero dejaros un mal sabor de boca, pero tengo que opinar. Creo que cuando mueres a casi nadie le importa; no podríamos vivir preocupados con grupos orgánicos e inanimados de moléculas que ya no operan en sinergia. Es así de frío. El universo no se inmuta. El universo no si inmutaría ni con La Tierra entera estallando, ni con el Sistema Solar haciéndose pedazos o la Vía Láctea carbonizándose. A nadie le importaría. Así es la vida.

Desde la conciencia de aquel cadáver todo se veía como una historia de ausencia. En la madrugada se escuchaban tracas de alguna parte; esa chica ya no las experimentaría. Ella no sabría del bromista del semáforo. Ni existiría ya supensamiento, su realidad. No sería testigo de su circo satírico. Cuando tú te mueras, será igual.

Experimentad cada segundo. Vivid cada momento. Cuando sea lo que sea os borre del mapa, cuando el mundo se haga ascuas dentro de vuestro propio cerebro, ¿qué nos quedará? ¿Tal vez un legado, o sólo un recuerdo?